quinta-feira, 6 de março de 2014

Entrevista con Diego Agrimbau guionista argentino

 

Guionista, teorico y polemico critico, Diego Agrimbau es muchas cosas en lo que se relaciona al mundo de la historieta.

Junto a Gabrile Ippoliti caba de ganar el Premio Planeta, por su obra Planeta extra, y como no podia ser de otra manera, Tinta de Historieta le hizo un par de preguntas a este grande del mundo del comics, sobre su trayectoria, su metodo de trabajo y sobre el premio.

Con ustedes.... Diego Agrimbau

¿Cuando te diste cuenta que querías escribir? 

No me acuerdo exactamente. Tuvo cierta importancia una maestra del primario, a la que les gustaba mucho las redacciones que yo escribía y me llevaba a hablar con el director para que me felicite. Será que me gustó el reconocimiento, no sé. Pero en aquel momento solo quería escribir lo que fuera, tarde un par de años en darme cuenta de que quería escribir cómics específicamente.

¿Siempre te intereso escribir comics, o te gustaría ser novelista también? 

Sí, tuve etapas para todo. Lo único que no escribí fueron guiones de cine. Durante mi adolescencia, pasé por cinco o seis talleres literarios diferentes que fueron importantes en su momento. Escribía cuentos, montones de cuentos. Pero también escribía poesías y guiones. En determinado momento me di cuenta de que los guiones me salían mejor y era una actividad más placentera, porque era compartida. Disfrutaba como loco, y aún sigo disfrutando, el momento de ver las páginas terminadas por el dibujante. Es un momento de vértigo, porque no siempre son alegrías.

¿Nunca se te dio por el dibujo?

Si, a cada rato se me da. Hoy a la noche capaz que se me vuelve a dar. Pero como siempre los resultados me resultan poco satisfactorios, me resigno rápidamente. La constancia que tengo para escribir no la tengo para dibujar, enseguida me fastidio si las cosas no me salen, empiezo a sudar, me mareo. Hice una historieta para Historieta Reales, llamada “Mi Vida es Sueño”, que duró unos cuantos meses y fue una buena experiencia. No fue tanta la sorpresa de descubrir mi dibujante interior, que sigue siendo muy malo, sino el descubrir mi “autor integral” interior, que zafa bastante. Eso sí que es muy raro. Desaparece el rol del guionista y el dibujante, todo se vuelve una misma cosa. No me hacía los guiones a mí mismo. Dibujaba de una. Y yo siempre había pensado mal de de los dibujantes que hacen eso, que no pasan por el momento del guión. Ahora lo entiendo perfectamente.

¿Cual fue tu referente, aquel con el que dijiste "Quiero ser como el"?

Carlos Trillo, sin duda. Por ahí hay muchos autores que me influencian a nivel artístico, desde Oesterheld hasta Alan Moore, pasando por el mismo Trillo, Barreiro, Gaiman, Goscinny y muchos más. Pero tuve la suerte de conocer a Trillo hace ya como diez años, y de que me invitara a su estudio a charlar. Desde entonces fue siempre un ejemplo a seguir a nivel profesional. Tardé varios años en vivir de esto, y en una buena parte lo logré gracias a él que me supo aconsejar. Hoy por hoy lo sigo consultando muy seguido sobre varios temas que van con la profesión, modo de trabajo, editores, dibujantes, derechos de autor, impuestos, contratos, etc.

¿Cual fue tu primer trabajo?

Mi primer trabajo pago fue una historieta porno para La Cúpula. Fue hace varios años, por el 2003. Cuando en el banco me dieron la plata no lo podía creer, finalmente, después de más de diez años haciendo historietas, me pagaban. Tené en cuenta que yo venía de la autoedición, de Arkanov, el AHÍ y La Productora, donde siempre lo normal era poner plata uno. Fue un giro de ciento ochenta grados.

¿Cómo fue que empezaste con historietas reales?

Fui uno de los primeros, es decir, uno de los cuatro o cinco que decidimos copiarnos de Autobiógrafo y hacer una historieta semanal. Todo eso está documentado en los primeros post del blog original. Así fue como surgió Historietas Reales, después se fueron sumando todos los que son hoy. En aquel momento fue toda una novedad, ahora los blogs son una opción completamente normal para publicar una historieta.

Ahora vamos un poco al tema "metodo": ¿Existe un método Agrimbau para escribir? ¿Que usas como disparador de una idea? 

No hay un método a seguir, no hay una receta. Pero si hay muchas herramientas que utilizo siempre y que son las mismas que enseño en los talleres de guión que doy. Yo siempre les digo a mis alumnos que lo que les enseño son herramientas que van dentro de una caja, y que solo se sacan ante alguna dificultad. Pero se puede escribir un guión excelente sin utilizar ninguna. No suele ser lo más común. Siempre aparecen dificultades, y si no aparecen, seguro que algo anda mal y no lo vemos.

¿Cuanto te lleva hacer un guión como el de planeta extra?

Es muy relativo, pero me lleva mucho. Lo que más tiempo me lleva es todo el trabajo previo a la escritura, el desarrollo de la idea primero, la documentación y luego la historia. Eso me puede llevar meses, y es todo trabajo que escribo en un cuaderno, a mano, porque hago muchos diagramas y dibujos que yo solo entiendo. Es una etapa que me obsesiona y suelo padecerla, me desespero, pero creo que es la etapa donde aparece el talento de verdad. Al momento de terminar la idea y la historia, es cuando sabes si tenés un gran guión o no. Y si es un buen guión, la satisfacción es enorme y le da significado a todo lo demás. Después viene la escritura de la escaleta y por último el guión en sí, donde toda la atención se aplica a la narración secuencial y a los diálogos.


¿Como es hacer un guión para la Kiss? ¿Se puede hacer un guión para una historieta porno?

¡Si no se puede no sé qué estuve haciendo todos estos años! Los guiones porno son un arte aparte. Tenés reglas que respetar. Tiene que haber una determinada cantidad de páginas de porno explícito, pero a la vez se tiene que desarrollar una historia más o menos interesante. Y esto último es lo que lo hace soportable a nivel autoral. Lo desafiante es lograr que la historia se desarrolle a través del sexo, y no solamente al principio y al final del acto. Porque ahí se vuelve algo muy tonto. Hay que tener en cuenta que hay mucha gente que consume este tipo de cómics cuando en Internet pueden encontrar millones de fotos y videos de minas en bolas. Y gratis. Entonces es evidente que la gracia del cómic erótico va por otro lado, va por el arte, por la historia, por la fantasía. Creo que todavía hay muchísimo por explorar en el cómic erótico, sobre todo si se evitan las reglas más duras.

Respecto al premio Planeta: ¿Por qué pensas que salieron ganadores? ¿Cual crees que es el punto fuerte de la historia?

Creo que tuvimos mucha suerte. Nos tocó un jurado formado por grandes autores que se volvieron célebres en la década del ochenta. Y la historieta que mandamos está claramente influenciada por aquellas estéticas. También creo que influyó el hecho de que se trata de una historia con una gran carga social, en un año donde por todos lados se habla de crisis, desempleo y pobreza creciente. Eso, más allá de los méritos artísticos que pueda tener, que no voy a ser yo el que los señale.



Respecto a Ipolitti, siempre laburas con grandes dibujantes. ¿Que es lo que más te gusta de este en particular? 

Ippóliti es un dibujante que dibuja todo bien. No hay que disimular falencias. Hay dibujantes que te piden “nada de fondos”, entonces todo tiene que transcurrir en una habitación, el desierto o el mar, otros que no quieren dibujar minas, o caballos, o escorzos. Muchas veces me gusta trabajar a partir de esas limitaciones, porque dan pie a la creatividad. Los límites siempre son fuente de inspiración. Pero hay veces en que no querés límites, querés libertad total para hacer cualquier cosa: un gran fondo urbano, con minas, caballos y escorzos, todo al mismo tiempo. Esa es una característica de varios de los dibujantes con los que trabajo. Me gustan los dúctiles.

Respecto al premio el propio autor comento en su Blog


Y pasó lo inesperado. Ganamos. Con Gabriel Ippóliti ideamos la historia de Planeta Extra durante un viaje por Francia que nos tocó hacer por otro premio, y ahora salió este. Alegría. Que siga la racha. Pero ahora se viene lo difícil: hay que hacer el libro. Y sólo una vez que esté terminado y haya quedado bien, me quedaré conforme. Ya estamos trabajando para llegar a tiempo y sin apuros. Mil gracias a todos los que felicitan y disculpen si no respondo uno por uno, pero si antes ya estaba complicado de tiempo, ahora estoy peor. Pero feliz.
¿Con que dibujante te gustaría trabajar y que no lo hayas hecho?

Yo priorizo siempre los dibujantes con los que ya trabajé y me dieron buenos resultados, Ippóliti, Ginevra, Pietro, Baldó, etc. Hay otros tres dibujantes con los que ya trabajé mucho, y quiero volver a hacer algo pronto: Agustín Alessio, Facundo Percio y Julián Totino Tedesco, que son muy interesantes. Después hay varios con los que me voy dando gustos, como con Lucas Varela, con quien hicimos juntos Afasia para Fierro. Este año es probable también que se concrete algo con Poly Bernatene, con quien hace mucho tiempo venimos hablando de hacer algo juntos. Y hay un montón más con los que siempre hablamos de hacer algo, que tal vez, con el correr del tiempo se dará: Amelia Vidal, Javier Bordón, Sergio Carrera, Gabo Bernstein y varios más. Dependerá de las oportunidades que se presenten. Por último hay varios dibujantes bien conocidos con los me gustaría laburar en algún momento, pero sin planes a la vista: Quique Alcatena, Walther Taborda, Juan Saenz Valiente, los hermanos Túnica, Juan Bobillo, Salvador Sanz, Oscar Capristo, etc. Y siempre voy a lamentar no haber podido hacer algo con Eugenio Zoppi, que era un dibujante maravilloso, respetado pero subestimado.


¿Alguna vez veríamos alguna obra por estos lados? 

Siempre me interesa que haya algo mío para leer acá. Por eso buscamos con Dante que El Asco fuera publicada por una editorial nacional. Ahora tengo otra historieta terminada, llamada “El Campito”, hecha con Hernán Gato Gutiérrez, esperando a que un editor se interese en publicarla en nuestro país. Es muy difícil hacer convivir dos ediciones en castellano, por eso he tenido que dividir las obras entre España y Argentina. Y obviamente, en España pagan en euros. Pero ya sea a través de la revista Fierro, Historietas Reales o algún que otro libro que se publique eventualmente, siempre espero tener contacto con el público local. Para mí, es indispensable.

- Biografia en Tebeosfera
- Blog de Diego Agrimbau
- Otra entrevista en Evaristo

 

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